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UVA: Chardonnay y Sauvignon blanco
BODEGA: palacio del Vicario
D.O.: V.T. Castilla
AÑADA: 2004
TIPO DE VINO: Blanco fermentado en barrica de roble frances durante 8 meses
BOTELLA: 75 cl
NOTA DE CATA: Es un vino aromático y fresco con un toque de barrica que le aporta distinción y elegancia
SOBRE LA BODEGA:
Pago del Vicario se encuentra a
9 kilómetros del centro de Ciudad Real en un entorno flanqueado por el río Guadiana y en las primeras estribaciones de los Montes de Toledo.
Dedica toda la uva que produce, en los viñedos situados junto a la bodega, a la elaboración de sus propios vinos, con la filosofía de pago con la que nació el proyecto en el año 2000 de la mano de los hermanos Antonio e Ignacio Barco. Su espíritu empresarial, empapado por la tradición agrícola familiar, les ha llevado a apostar por la creación de un complejo enoturístico dotado de bodega, hotel y restaurante en el que vino y gastronomía, juegan un papel principal.... El nombre de Pago del Vicario, es fruto de la fusión de dos hechos. Por un lado la finca se encuentra enclavada junto al embalse del Vicario y, por otro lado, un antepasado de la familia, gran amante del vino y la viticultura, fue vicario de la diócesis de Ciudad Real. Este hombre defendió, en tiempos difíciles, el moderno concepto de pago que se basa en el seguimiento del producto desde la cepa hasta su envasado en un mismo espacio, filosofía que se defiende hoy con la misma pasión.
Pago del Vicario está situado a 9 km de Ciudad Real a 600 m de altitud sobre el nivel del mar y cuenta con 130 hectáreas de viñedo, repartidas en siete variedades de vid diferentes: Tempranillo, Garnacha, Graciano, Merlot, Syrah, Cabernet sauvignon y Petit verdot para vinos tintos; Verdejo, Chardonnay y Sauvignon blanc para vinos blancos.
Posee una orografía ondulada, con pendientes decrecientes hacia el cauce del río; esta proximidad le proporciona un clima especial, con temperaturas ligeramente más suaves que las habituales en la zona, y grandes contrastes de temperatura entre el día y la noche. La abundancia de sol y baja humedad relativa, proporcionan una uva sana.
Los suelos son muy heterogéneos en cuanto a textura y composición, variando desde franco-arenosos a franco-limosos, pasando por zonas pedregosas con gran contenido en pizarras y con diferentes contenidos de caliza y materia orgánica. Esta variabilidad del suelo, así como su altitud o exposición al sol, en función de la duración del ciclo vegetativo de cada planta y del vigor potencial de cada variedad no hace sino incrementar la riqueza y diversidad de matices aportados a la uva, y por tanto, al vino.
La bodega, en forma de catalejo, se levanta sobre el terreno del propio viñedo y se funde con en el entorno de una manera natural y con una silueta vanguardista al margen del río Guadiana y a los pies de los Montes de Toledo.
Su diseño conjuga modernidad y tradición. En su interior instalaciones de última generación y un parque de barricas compuesto por distintos tipos de roble: predominantemente francés, así como americano y del Caúcaso.
La plantación está diseñada en parcelas de pequeño tamaño, cuidándose el cultivo de forma individualizada en función de las características singulares de cada una.
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